El rubro del transporte marítimo es responsable de más del 3% de las emisiones globales de dióxido de carbono, de acuerdo con Oceana. Vamos a ponerlo de esta forma: Si el transporte naval (de todo el mundo) fuese un país, sería el sexto emisor de gases de efecto invernadero.
La Organización Marítima Internacional (OMI) predice que, si no se introducen medidas para reducir las emisiones procedentes de los barcos, las emisiones de dióxido de carbono podrían aumentar significativamente en el futuro. Entonces, una de las estrategias más efectivas y de fácil implementación para mitigar este impacto es la reducción de la velocidad de los buques.
Estudios indican que disminuir la velocidad de un buque típico en un 10% puede reducir las emisiones en un 27%, según la Información Marítima de Latinoamérica. Además, una reducción más drástica, como pasar de 15 a 12 nudos, podría disminuir el consumo de combustible y las emisiones hasta en un 50%.
Esta práctica, conocida como navegación lenta o slow steaming, no solo contribuye a la reducción de gases de efecto invernadero, sino que también ofrece beneficios económicos. La navegación a menor velocidad disminuye el desgaste de los motores y otros componentes del buque, lo que se traduce en menores gastos de mantenimiento y una vida útil más prolongada de las embarcaciones. Un beneficio para todos los involucrados.
Sin embargo, es importante considerar que la reducción de velocidad puede conllevar tiempos de tránsito más largos, lo que podría afectar las cadenas de suministro y la programación logística. Por ello, es esencial que las navieras y los clientes trabajen en estrecha colaboración para planificar rutas y horarios que maximicen los beneficios ambientales y económicos sin comprometer la eficiencia operativa.
Alternativa a largo plazo
Finalmente, la reducción de la velocidad de los buques se presenta como una solución ecológica y económica para el transporte marítimo. Al adoptar esta práctica, la industria puede avanzar hacia un futuro más sostenible, alineándose con los objetivos globales de reducción de emisiones y contribuyendo a la protección del medio ambiente marino.
En Melvan, nos aseguramos de brindarle información sobre estas nuevas tendencias ecológicas para el sector logístico, recuerda que nos encargamos de que cada operación se ejecute de manera eficiente y conforme a las normativas nacionales e internacionales. Contamos con un equipo capacitado para gestionar tus próximas cotizaciones, manteniendo así la confianza de nuestros agentes y clientes.
